
El viernes comenzó la Feria del Libro en Madrid. En parte tiene razón Rodríguez Rivero cuando dice que “uno de los problemas endémicos de esta feria es la pasmosa uniformidad de la oferta“. En las casetas de librerías sí es cierto, aunque los libreros tienen que vivir, también. Sin embargo, lo mejor de estas tres semanas en el Retiro es la posibilidad de acudir a los puestos de las editoriales y comprobar cómo las mesas de novedades de las librerías son lugares pequeños.
Mi caminata fue incompleta, supongo que volveré, en otras cosas para ver la exposición sobre Sempé, recomendada.
(LetiUam también nos invita a participar en otras actividades menos visibles. Gracias.)


