La crisis como palabra reclamo. Sobre todo en la publicidad de 99 céntimos, esa de cartulina, la del folio en el escaparate, sin miedos mercadotécnicos. En tiempos de 700.000 millones de dólares, ¿quién vende sonrisas?
Y si se dan cuenta, a todos nos importa cuando nos ponemos a ello, a vender(nos). ¿Quién pasa por un chapuza si puede hablar de reformas en general? Cartelito superior izquierda, publicidad de 99 céntimos.